sábado, 5 de marzo de 2011

Un camino espiritual de Éxtasis: el Tantra

Antes de conocer el mundo de la D/s, estaba muy interesada en la sexualidad como camino hacia la liberación, o la iluminación como dicen algunos, no en balde es la energía más accesible para el ser humano, y en algunas de mis fantasías me imagino siendo la sacerdotisa de alguna antigua Diosa del placer, mostrando a sus iniciados el camino espiritual hacia el Éxtasis.

En este sentido he encontrado un artículo muy interesante sobre el Tantra, su origen y significado, y que me parece que tiene mucha relación con la forma en la que algunos vivimos la D/s, al menos yo.

"Un Camino Espiritual de Éxtasis

La sexualidad da origen al milagro de la vida, es mediante ella que la creación es posible, y es por eso que aunque lo negamos, la sexualidad rige gran parte de nuestro mundo.
  
Ahora, no se sabe desde cuando, pero hubo un momento en que los seres humanos se separaron de una visión integral del sexo, y se volvió sólo una forma física de obtener placer, y el medio para tener bebés, dejando de lado todas las implicaciones espirituales. Sin embargo, en el Oriente hubo una cultura que guardó esta tradición, donde la sexualidad era todo un camino para elevarse, trascender y alcanzar un despertar total mediante el cual se relaciona con el universo entero.

La disciplina que recupera y guarda con celo todo el conocimiento y las técnicas de sexualidad espiritual se ha conocido por siglos como Tantra. De esta forma, la sexualidad era todo un ritual para esta cultura, y se comprendía como una expresión de unión. El Tantra era y es el rendimiento total y el abandono de cualquier condicionamiento cultural, mental e incluso emocional, de manera que la energía del universo regrese a nosotros y podamos verdaderamente ser libres.

...

De esta forma, la búsqueda del Tantra es la unión con el universo, el orgasmo con el universo, con la energía vital. Cuando se logra despertar la energía que tenemos dentro mediante la sexualidad, es cuando se han despertado los chacras o el kundalini, que son esa fuerza vital que nos vincula con todas las cosas, con todos los seres, con Dios.

Es así, como quienes practican el Tantra se vuelven menos codependientes, neuróticos y celosos; pues adquieren una armonía con la totalidad de la existencia que elimina cualquier visión o sentimiento negativos y descubren su ser interior."

Os animo a curiosear algunos de los artículos porque si se trata de dar el máximo placer, incluir la parte espiritual resulta fundamental, y al igual que la D/s no está reñida con el romanticismo, tampoco lo está con la espiritualidad (y a ver si dejamos de compartimentar tanto los conceptos, que eso es muy de pensamiento masculino, muy útil para algunas cosas, pero no para vivir esta experiencia de forma plena).

<< Vivir el Tantra>>

sábado, 26 de febrero de 2011

La caballerosidad nunca pasa de moda

Estaba curioseando, buscando una especie de manual de protocolo de caballerosidad (si es que eso existe), cuando me he encontrado este artículo, con algunas ideas interesantes:

"SER UN CABALLERO NO PASA DE MODA, NI TIENE EDAD.

La caballerosidad bien entendida está al margen del tiempo. No sólo “en la mesa y en el juego se conoce al caballero”, sino en lo más esencial, el respeto por los demás, que es respeto por uno mismo y el dominio de los propios actos: un caballero nunca pierde la paciencia.
 
La caballerosidad no es cuestión de cultura, sino de educación. Hay personas muy cultas que no serán, ni han sido nunca, caballeros, porque carecen de educación. Hay personas sin una gran cultura, pero educadas, lo que les permite ser caballeros.
 
Actitudes de un caballero.
 
La caballerosidad no sólo se hace de gestos, sino de actitudes, por ejemplo, un perfecto caballero nunca pierde la paciencia. La razón es que si la perdiese, pondría en evidencia que no sabe contenerse y esto es impropio de un hombre.  
  • Un caballero nunca interrumpe a los demás cuando hablan, entre otras razones, porque supondría una falta de respeto a las ideas ajenas.
  • Un caballero siempre demuestra respeto por los mayores, porque sabe que la sabiduría radica en ellos. 
  • Un caballero nunca se alegra de los errores ajenos, porque supone que la persona que ha errado lo último que necesita es su burla.
Conductas de caballerosidad.
Hasta aquí unos principios básicos de caballerosidad, que deben acompañarse de otras conductas, siendo la más dolorosa la de esperar a comer a una mujer cuando uno se muere de hambre, la comida se enfría, y nuestra deliciosa acompañante no parece tener ninguna prisa por empezar.
 
Entre las costumbres que se están perdiendo, no sólo por culpa de los hombres, sino por las actitudes de ciertas mujeres que no quieren ser tratadas como damas (la esencia de la feminidad), destacamos: 
  • Ceder el paso o abrir antes la puerta del coche a la acompañante.
  • En los restaurantes, acercar el asiento a la señora. 
  • En un transporte público, ceder el asiento a una señora o a una persona mayor.
  • Coger la carga a la mujer. Es más que chocante ver a mujeres cargadas de bultos a la salida de los supermercados y los maridos fumando un cigarro. Una foto de esta escena debería convencer a cualquier juez para concederla el divorcio.
  • En los días de frío, el caballero siempre cede la chaqueta a la mujer.
  • Si nuestra acompañante lleva tacones, siempre se ofrece el brazo. ¿Puedo ofrecerte mi brazo?.
  • Si estamos en un acto social, siempre preguntar a la acompañante si podemos traerle algo. Siempre estar pendiente de que se sienta atendida y cómoda.  
  • Nunca fijar la mirada en una mujer en compañía de otra. 
  • Nunca hablar de otra mujer en compañía de una, ni alardear de las conquistas.
  • Cuando la mujer llega tarde a la cita y se disculpa (hipócritamente porque ninguna mujer que se precie es puntual) contestarla que “ha merecido la pena la espera”.
Y así podríamos hacer una lista interminable.

Lo peor de todo es que muchos hombres renuncian a ser caballeros porque muchas mujeres les califican de anticuados, lo que es cierto, pero el que realmente es aun caballero no puede dejar de serlo a pesar de los que le digan. En un estilo de vida. La única elegida por los que anteponen el respeto y la cortesía a todo lo demás. 
 
Si las mujeres exigiesen ser tratadas con caballerosidad, se evitarían muchos de los problemas que leemos a diario."
 
 
Como bien dice el artículo, la caballerosidad es una cuestión de actitud, más que de gestos. Es también una cuestión de elegancia, de hacer las cosas de tal manera que todos los implicados salgan ganando. Y es una cualidad que admiro y aprecio en un hombre, ese saber hacer y saber estar que nace de dentro, y es que no es caballero el que quiere, sinó el que nace. Se puede aprender a ser correcto, educado, cortés, cumplir con unas ciertas directrices de comportamiento, pero como en todo, sólo lo auténtico es lo que realmente llega. Eso no quiere decir que no podamos buscar al caballero (o a la Dama) que todos llevamos dentro, y los dejemos salir para hacer que nuestras relaciones tengan ese toque de distinción.... y porqué no, de picardía.
 


lunes, 14 de febrero de 2011

El romanticismo en el BDSM

Puede resultar curioso decir que el romanticismo es un tema controvertido, pero así es en el BDSM. Por supuesto hay variadas formas de entender este mundo, y en él tienen cabida todas las variantes, y a mi me gusta en especial el BDSM Romántico, en el que se expresan los sentimientos, en el que la entrega no se realiza a un primer nivel, como sería el del cuerpo, ni siquiera a un segundo nivel, como sería el mental, sinó que se alcanza el tercer nivel, el del corazón.

Incluso en este nivel podríamos diferenciar entre el afecto que surge de la confianza, de compartir las fantasías desde la comprensión mútua, de poder ser totalmente honesto en la forma de vivir y entender la sexualidad, que en sí resulta profundamente liberador, y el que pueda surgir de un vínculo más profundo, fruto de la admiración entre ambas personas implicadas, donde el conocimiento mútuo va más allá de unas prácticas o unas fantasías y engloban a la totalidad de la persona.

Hay quien prefiere quedarse al margen de esta clase de sentimientos, ya sea porque considera que se desvirtúa la esencia del BDSM, ya sea porque en un plano meramente sexual se siente más seguro, o porque teniendo otros vínculos afectivos no le interesa ahondar más.

A mi modo de entender las relaciones, los sentimientos tienen su propia razón de ser, profundizan el vínculo, y envuelven el placer en una atmósfera de ternura que le confiere nuevas dimensiones. Cuando el corazón está implicado cualquier gesto, una mirada, se convierte en una fuente de calidez que llena por dentro, y que proporciona una sensación de continuidad después del juego, y profundiza el sentimiento de pertenencia.

Siendo esencialmente una mujer romántica, me pregunto porqué las galanterías, los detalles, el cariño, las caricias, los besos, parecen tener un papel muy secundario en el BDSM más ortodoxo. Es como si fuera sinónimo de vainillismo el permitir aflorar el sentimiento, cualquier signo de cortejo se ve como sospechoso o se difraza, pero para mi, el romanticismo va más allá de lás prácticas, y constituye un complemento para alcanzar mayor profundidad. Es el corazón y no la mente el que nos lleva más allá de los límites, y ahí donde una busca razones, el otro encuentra motivos. Y es que aunque la confianza se afiance en razonamientos y en hechos, al final quien nos lleva de la mano hacía esa dulce entrega sin reservas es el corazón.


domingo, 13 de febrero de 2011

Situaciones...

Un elemento esencial en el ser humano es la imaginación, sin ella pocas cosas se podrían haber creado. Y en el mundo de la Dominación/sumisión ejerce un papel principal: sin imaginación se reduciría todo a un conjunto de prácticas que, practicadas una y otra vez, conducirían sin remedio a la rutina y al aburrimiento.

Como parte de la imaginación están las situaciones, todo aquello que nos sitúa dentro de un contexto y que permite que cada momento sea diferente. Requiere de ciertas dotes de interpretación, de ser capaz de situarse en un personaje diferente al que representamos normalmente, con convicción, con realismo, y eso enriquece a nivel de vivencia, y a nivel de relación.

Ser durante ese tiempo el protagonista de una historia, una en la que podemos haber sido secuestrados y retenidos por una mujer de personalidad preponderante, requiere no solo de aceptar la condición de indefensión que ello conlleva, sinó de ser capaces de comprender todos los matices que ello comporta, incluído el temor a no saber qué va a ser de nosotros, de si seremos liberados o si por el contrarío tenemos un fatal destino.

Por supuesto no se trata de una situación real, y está enmarcada dentro de una relación de confianza, pero vivir todas esas sensaciones con intensidad hace que cualquier desenlace posterior sea muchó más apasionado, ya que a la propia seducción de la Dominación se unen otras emociones, como el alivio de la liberación, el agradecimiento ante un desenlace placentero del que podría haber sido un desenlace fatal.


La belleza del bondage

Mucho se puede encontrar en internet sobre el origen japonés del bondage, y todos los tipos de ataduras posibles, así como suspensiones y "torturas" que se practican, así que poco puedo añadir en este aspecto, por eso mi idea es expresar lo que significa para mi el arte del bondage.

Cuando tengo la cuerda en mis manos un montón de ideas empiezan a agolparse en mi cabeza. Tengo ante mi un cuerpo desnudo o semi-desnudo, de formas definidas, que tiene su propia manera de expresarse: la colocación de los brazos, la posición de la espalda, la forma de sus piernas... cada cuerpo cuenta su propia historia de la vida que lleva, de la que ha tenido.

Hay dos formas para mi de entender el bondage. Como forma de embellecer el cuerpo, los nudos y los recorridos de las cuerdas resaltan las formas, marcan más aún los músculos de brazos y pecho, y constituyen en si mismas una vestidura ajustada, entallada y armónica. Pero hay otra forma de entender el bondage, y es como moldeador de la personalidad. Cuando un cuerpo que está acostumbrado a ciertas formas de expresarse es moldeado con las cuerdas para expresarse de otra forma, esto ejerce una influencia en la personalidad.

Ya no es solamente la inmovilización en si, el hecho de estar a merced de la otra persona, sinó que ciertas posturas despiertan memorias ancestrales, de tiempos de esclavitud, de tiempos de guerra, sensaciones de desamparo entremezcladas con la confianza necesaria para dejarse atar. No me extraña que haya personas que al ser atadas tengan crisis de ansiedad, hay un miedo atávico relacionado con esa sensación, pero para aquellos que superan esa fase, surge una nueva de dulce abandono, de cerrar los ojos y dejar aflorar las sensaciones que las ataduras despiertan, las emociones que las posturas evocan, y es en ese momento en el que el bondage se acerca a su expresión máxima.

Es el arte de despertar los rincones prohibidos....

Los diseños de las cuerdas trazan nuevos surcos en el vínculo entre ambos, cada gesto de entrega se complementa con la delicadeza y el cuidado hacia ese cuerpo subyugado. La belleza propia del cuerpo, porque todos los cuerpos tienen su propia belleza, se une entonces a la belleza de una actitud humilde y cautivada.

Es la seducción de la rendición....

Y en ese momento de reverencia, de última pleitesía es cuando se despierta en mi una infinita ternura hacia ese ser humano, vulnerable y expuesto, al mismo tiempo magnífico y dócil, una muestra de la ductilidad y la riqueza de la naturaleza humana.


The Magic Queendom (3): La entrevista (2ª parte)

De camino hacia la zona de suites privadas intento ver las instalaciones desde el punto de vista de un visitante que no ha tenido esta idea en mente durante años, y la decoración estilo mansión victoriana ayuda al cambio de chip necesario para una inmersión de este tipo. Se diría que mirando por la ventana podríamos ver la típica escena de campiña inglesa, y por eso resulta más chocante ver una reproducción de los jardines de Versalles. Reconozco que todo el conjunto resulta pintoresco por la mezcla de estilos y épocas, pero creo que eso le da ese toque inusual que estimula la fantasía.

Mis acompañantes me siguen en silencio, tomando nota mental de todo lo que van viendo, ya que les he prohibido tomar fotografías fuera del despacho. De vez en cuando algún murmullo entre ellos, breve, como si temieran contrariarme, como los niños durante una clase, y sonrío complacida, es la actitud de rebeldía inocente ante la autoridad.

Y llegamos a la zona designada de alta exclusividad, un recibidor central con pasillos radiales dotados de ascensores privados desde el aparcamiento. Busco la suite 101, recien terminada, ambientada en la arabia de las mil y una noches, y al abrir la puerta escucho tras de mi sendas exclamaciones de sorpresa y admiración. La habitación reproduce los arcos de las construcciones orientales, con tapices y sedas en las paredes y en dosel de la cama, con una preciosa alfombra de perfecta imitación a piel de leopardo, multitud de almohadones de colores cálidos y una iluminación indirecta de candelabros y antorchas. Me aparto para dejarles entrar y curiosear, y espero que no les pase desapercibidos algunos elementos de la habitación, como una cruz de San Andrés de madera de tejo, con argollas de hierro forjado, o el sillón reclinado de cordelería diseñado para que la persona pueda estar tumbada en diferentes posiciones.

- Este sería un ejemplo de Suite, que como podeis ver tiene su baño privado totalmente equipado... - abro la puerta y se diría que hemos llegado a un oasis, siendo la antesala un paso entre palmeras auténticas y suelo imitación arena. Lineas sinuosas, sanitarios de mármol, y ella agarrándose con fuerza al brazo de él, que le palmea la mano, los dos con los ojos abiertos de par en par. Me conmueve que se olviden de que están conmigo y tengan estas muestras de intimidad entre ellos. Guardo silencio mientras ella roza con los dedos la superficie pulida y suave de la bañera, y la plataforma caliente adyacente para los masajes. Cada detalle está pensado para transportar a otra época, para crear una situación en la que sea natural que uno de los dos atienda solícitamente al otro. Un suave aroma de canela impregna el ambiente y de fondo un hilo musical muy discreto, que invita a bailar la danza del vientre en cualquier momento. Ella se gira con una sonrisa radiante, la cámara colgando displicente a un costado, con toda su atención puesta en el lugar y el momento. Él le tiende la mano para subir los escalones a la plataforma de masaje, y ella se sienta, tanteando la temperatura agradablemente cálida de la piedra. Me quedo en la antesala, observándoles desde allí dejando únicamente las luces de los candelabros, permaneciendo en la penumbra, y poco a poco va aflorando la naturaleza de la relación entre ambos.

La sonrisa de ella es casi infantil, caprichosa, y la de él es de admiración. Ella señala los frascos de diseños voluptuosos con aceites esenciales y sales de baño y él le acerca una de las botellas, con reverencia, que ella olisquea con curiosidad. Él la observa, y puedo adivinar cómo la está viendo, con el reflejo de la luz en su pelo cobrizo y el brillo travieso en sus ojos. Me resisto a romper el encanto de la escena, pero no dispongo de demasiado tiempo.

- Si me acompañais os mostraré el resto de la suite, que tiene su propio saloncito también... - En ese momento se dan cuenta de que no han estado solos en ningún momento y ella se ruboriza, bajando de un salto de la plataforma.

La melodía de mi móvil interrumpe por un momento la visita, es Niní, mi ayudante, una impresionante belleza de sumisa de metro ochenta, imprescindible para que yo pueda llevar adelante este proyecto. Ella se ocupa de los pequeños detalles, de controlar que todo se desarrolle dentro de lo previsto, y de avisarme cuando eso no es así.

- Dime, preciosa... sí... ya veo... no te preocupes, voy para allá.- Al colgar, veo que ellos siguen curioseando por la suite y se me ocurre que no habría nada de malo en dejarlos a solas, que les inspirara el estar aquí como parte de su artículo. Por la forma en que se miran creo adivinar que todo esto no les es ajeno.

- ¿Qué os parece si seguís vosotros la visita? Tengo un asunto urgente que atender, pero podeis quedaros y haceros una idea de lo que sería estar aquí alojados... una especie de trabajo de campo, lo llamais así ¿no? - La idea parece agradarles, y la suite está totalmente equipada, incluído el mini bar. - Eso sí, si no os importa, la cámara de fotos y los móviles se quedarán resguardados en mi despacho... - Tiendo la mano para que, sobretodo ella, me cedan la custodia de cualquier artilugio con el que pudieran hacer fotografías. Ella se resiste, no esperaba menos, pero él la convence con su carita de súplica, y al final consigo salir de allí convencida de que esta visita al Magic Queendom será algo inolvidable para los dos.


domingo, 2 de enero de 2011

The Magic Queendom (3): la entrevista (1ª parte)

- Señora, el periodista ha llegado.- Miro el reloj de la pared, que marca las doce menos cuarto, antes de lo esperado.

- Está bien, llévale al despacho y dile que ahora iré. - Hace unos días me llamaron del Periódico. Al parecer había llegado a sus oídos que estaba este proyecto en marcha y querían hacerme una entrevista para la contraportada. En ese momento me lo pensé bastante, si realmente era necesario mostrarse a la luz pública, y pensé en el caso de otros lugares conocidos que van ya de boca en boca... dada la envergadura de lo que estamos creando aquí, es difícil pasar desapercibido, y siempre he sido de la opinión que se teme aquello que no se conoce. El convertir el Magic Queendom en un punto de referencia en España era uno de los objetivos marcados desde su nacimiento, y la publicidad gratuíta que la prensa me ofrecía en este caso, podía ser un buen trampolín de salida.

Al entrar en el despacho me encuentro con un periodista joven, de la treintena recién cumplida, acompañado de una fotógrafa de una edad parecida, con aire profesional y comedido. La idea me cruza por la cabeza de imaginármelo sometido a los caprichos de quien normalmente está a sus órdenes, y sonrío. Aun me sorprende hasta qué punto los mundos se funden y confunden, y que en mi visión de la realidad ya no hay cabida para compartimentos, ni siquiera para etiquetas, aunque las use por el bien de la comunicación.

- Buenos días, agradezco vuestra puntualidad, tengo muchas cosas que hacer.- El joven se recoloca en la silla, enderezándose al sentarse más al borde, un gesto típico de sacar pecho, muy masculino, para intentar demostrar seguridad. La naturaleza humana es de una increíble riqueza, pero al final todos aprendemos a expresarnos de las mismas formas.- Bien.... creo que estamos de acuerdo en los puntos básicos de esta entrevista ¿verdad? Nada de censura, nada de cortes en mis respuestas, y nada de palabras en mi boca que yo no haya dicho.

- Por supuesto, así lo acordamos y así será. ¿Le importa que Maribel le tome algunas fotografías mientras hablamos? - Y llegamos a uno de los puntos conflictivos ¿mostrar mi identidad o no mostrarla públicamente? Me gusta ser transparente, pero la gente tiende a ser mono-asociativa, y cuando te relacionan con un tema son incapaces de verte de cualquier otra forma, y en mi vida hay muchos otros aspectos igual de importantes para mi.

- Me parece bien siempre que preserveis mi intimidad y apruebe las fotografías que vayan a salir publicadas. Por cierto, esa cámara supongo que es digital ¿si? Entonces elegiré qué fotografías pueden salir de aquí en cuanto terminemos con la entrevista, supongo que eso no será un problema.- Ella hace un mohín, no está acostumbrada a que la acoten, salta a la vista, pero el rostro de él es todo afabilidad.

- Ningún problema Señora, ¿es así como debo dirigirme a Usted? - Mi idea inicial va tomando forma lentamente. Esa actitud de complacencia, forzada o natural, bien podría ser utilizada como ejemplo.

- Así está bien. Puedes empezar con las preguntas cuando quieras.- Me arrellano en mi silloncito de piel, en el que paso tantas horas que casi es una segunda piel. Hice decorar el despacho con motivos fetichistas, pero dándole también un toque victoriano y exótico, más a mi estilo de dominación, fantasioso y excéntrico.

- Bien, bien... ¿Cómo y cuándo surgió la idea de construir un lugar como Magic Queendom? - El flash de la cámara me deslumbra por unos momentos y no puedo evitar una mirada de "espero que esto no sea así cada dos minutos", que ella capta perfectamente, dejando la cámara en su regazo.

- La idea surgió en una cena entre amigos, donde solemos comentar nuestra visión e imaginar nuevas posibilidades. Soy una enamorada de los parques temáticos en general, ya que te permiten la inmersión en un mundo diferente durante un tiempo, y comenté medio en broma que sería genial tener un lugar donde poder recrear la Dominación/sumisión en diferente momentos históricos, pero de forma realista, para que las personas que vinieran pudieran realmente sentir que estaban viviendo en otro tiempo y lugar. De eso hace unos tres años, y aquí estamos, desarrollando esa idea.- Apenas toma nota, ya que la grabadora colocada encima de mi mesa le ahorra la mayoría del trabajo, y se dedica a mirarme y sonreirme, asintiendo a mis palabras. Consulta de nuevo su pequeña libreta, donde seguramente ha anotado la lista de preguntas para hacerme.

- Entonces este lugar es bastante exclusivo, reservado a personas que tengan esas aficiones, que les guste las formas alternativas de sexo ¿cómo pueden esas personas llegar hasta aquí? - Ella intenta hacerme otra foto, y la detengo advirtiéndola con el dedo índice, una señal sencilla que se interpreta como "ni te atrevas". Responde bien, devolviendo la cámara a su regazo. Él la mira de reojo al ver mi gesto, con la ceja levantada, y ella le devuelve una mirada del tipo "¿qué pasa?". Para los ortodoxos de este mundillo se podría decir que la Dominación se basa en seguir una serie de normas y protocolos establecidos, donde cada uno sabe a qué atenerse, pero para mi la Dominación se extiende a todas las facetas de la vida, incluída esta situación, y la persona Dominante ejerce el control en todo momento, consiguiendo de una forma sutil que todo transcurra a su gusto.

- Hablar de formas alternativas de sexo es intentar establecer diferencias entre lo que se considera convencional, y por lo tanto aceptable, de lo que se considera extraño y desafiante, y por lo tanto perteneciente a un submundo oculto. Se tiende a imaginar que las personas que vivimos esta filosofía somos seres perversos y aberrantes, capaces de abominables actos de crueldad hacia otra persona que ejerce el papel de vícitma. Pero nada más alejado de la realidad. Lo cierto es que no nos alejamos tanto de otras formas de adoración admiradas en todas las culturas, por ejemplo la adoración a Dios o los Dioses, en la que hay una entrega del control sobre nuestra vida a otro ser, sea divino o real. Y en esa entrega no perdemos la voluntad, ya que es la voluntad y el libre albedrío lo que nos permite entregarnos en confianza y aceptación a otra voluntad que consideramos más evolucionada que la nuestra. En el mundo de la Dominación/sumisión ese control se manifiesta a muchos niveles, desde el sexual, al doméstico, laboral, dependiendo del grado al que quiera vivirse, tanto por una parte como por la otra. Así que no podríamos decir que aquí estemos hablando de formas alternativas de sexo, ya que no son alternativas, sinó milenarias e inherentes al ser humano, ni tampoco son de sólo sexo. Sería algo parecido a lo que sucede en cualquier relación de pareja. Porque en realidad no hay separación entre un tipo de relación de pareja y una relación D/s, ya que la Dominación/sumisión está presente en mayor o menor grado en todas las relaciones, siendo la igualdad de roles la verdadera utopía. Siempre hay uno que dirige y otro que le sigue, aunque pueden irse intercambiando esos papeles. Por ejemplo... - una sonrisa ladina y seductora los envuelve a ambos.- ... de vosotros dos, ¿quien dirige y quien sigue al otro?.- El azoramiento es evidente en ambos, como los niños atrapados haciendo una travesura. Deduzco que entre ellos hay algo más que una relación laboral, o esta pregunta hubiera resultado de lo más inocente, un mero ejercicio hipotético. Él carraspea y busca de nuevo en su libreta, supongo que aún no está preparado para responderse a esa pregunta ni a muchas otras. Ella levanta la cámara como pidiendo permiso para hacerme otra foto y se lo concedo.

- Bueno, este no es el tema de la entrevista, desde luego... aunque entiendo el punto al que quiere llegar. Me queda la duda de cómo las personas interesadas en acudir a este lugar pueden contactar con Usted o con la organización. - Un buen driblaje, se ve que está acostumbrado a esquivar contra-preguntas incómodas.

- Tenemos una página web en la que pueden rellenar un pequeño formulario, informándonos de sus necesidades, y nosotros intentamos ajustarnos a ellas en la medida de lo posible, nos gusta ver a la gente feliz....

- Sí, pero tengo entendido que algunas de las cosas que se hacen pueden resultar peligrosas, ¿cómo tienen eso controlado? - La interrupción no ha sido elegante, y frunzo el ceño. La seguridad es un tema controvertido en cualquier clase de establecimiento, pero más en uno como el Magic Queendom. Tardo unos momentos en contestar, mirándole fijamente- ... ehmmm... siento haberla interrumpido, por favor continúe.

- Nadie puede garantizar una seguridad del cien por cien, los accidentes ocurren incluso en la más controlada de las instalaciones. Pero aquí disponemos de material de alta calidad, garantizado si se usa correctamente, servicio médico, instrucciones de uso, y por supuesto, el compromiso por escrito de las personas que acuden aquí de ser conscientes de que la responsabilidad ante cualquier tipo de actividad que pueda resultar un riesgo para alguien es de la persona que voluntariamente se aviene a realizarla. Es lo mismo que fumar ¿no? Dicen que es un riesgo para la salud pero respetamos la libertad de fumar siempre que sea con un respeto hacia los que no desean participar, y para aquellos que enferman tenemos servicios médicos para atenderles. Este lugar... - englobo todo el centro con un gesto de mi mano - no es diferente de cualquier otro parque temático. Hay atracciones con cierto grado de riesgo que las personas asumen, como adultas que son, y nuestro papel es estar ahí por si algo sale mal, y garantizar que el material utilizado es el correcto y está en óptimas condiciones.

- Entiendo... ¿y qué me dice de la intimidad? Supongo que aquí no se comprueba si alguien está casado, o si es un personaje famoso, y puede darse el caso de que alguien sea reconocido. - Me doy cuenta de que la entrevista intenta colocarme entre la espada y la pared, que la idea principal es encontrar un punto flaco sobre el que hincar el diente.

- Efectivamente no somos moralistas, y nuestro control en ese aspecto se limita a lo legal, es decir, comprobar que las personas que asisten son mayores de edad. A partir de ahi la conciencia o la moral de cada cual es algo propio, en lo que no tenemos nada que decir. Por otra parte, nuestras instalaciones están preparadas para su uso colectivo o privado, respondiendo a las necesidades de los clientes, y en el caso de ser necesaria la discreción, por la razón que sea, aquí se respeta como cualquier otra necesidad. Si me permites tomarte como ejemplo de personaje público, ya que eres periodista, ¿cuáles serían tus necesidades de intimidad al venir al Magic Queendom?- Cambia de posición en la silla, visiblemente incómodo, y ella le escucha atentamente, tanto que ha olvidado la dichosa cámara de fotos.

- Bueno.. yo no creo que viniera a un lugar como éste, no me hace falta... - el que desvíe la mirada, y evite mirarla a ella me confirma que el que estén ambos aquí no ha sido aleatorio. - Pero claro, tengo una reputación pública que no me gustaría manchar, y tendría que ser de forma que nadie pudiera reconocerme fuera de aquí.

- Muy bien, en ese caso, tendríamos varias propuestas, entre ellas llevar máscara en los lugares públicos, o disponer de una de nuestras suites temáticas que están completamente equipadas y ambientadas en diferentes épocas. El acceso a estas suites se realiza de forma independiente desde un recibidor común, donde el personal del Magic Queendom se encarga de asegurar que no se cruzarán con nadie. Cada bloque de suites consta de parking privado, así que tanto la llegada como la salida se realizan dentro de la máxima discreción. También disponemos de servicio de habitaciones que no tienen contacto visual con el cliente en ningún momento. Si quereis puedo enseñaros una de las suites que ya está terminada, pero no permitiré que hagais fotos. - El brillo de sus ojos, la mirada de ella, el rubor, la pregunta silenciosa en la mirada de él, el ligero encojerse de hombros de ella, esa medio sonrisa de ilusión, sus labios húmedos, él mirando su boca, ella bajando su mirada... son la mejor respuesta a mi propuesta. - Venid por aqui, os llevará un momento y podreis haceros una idea de qué es lo que se ofrece en nuestro pequeño paraíso.