jueves, 7 de julio de 2011

Pintura corporal

Dentro de mis rarezas se encuentra la de considerar el cuerpo humano como un lienzo en blanco, ya sea para dibujar con mis uñas caminos de deseo, o reflejar mis impulsos caníbales con las marcas de mis dientes (filia denominada Vore... para otro post ^^), o dejar las marcas de las cuerdas sobre la piel, o la saliva de mi lengua impregnando cada poro.

¿Como puede resultar excitante pintar un cuerpo? Para alguien creativo que disfruta con la belleza de las pequeñas cosas, es una forma de resaltar los rasgos, de transformar un ser vivo en una obra de arte, de sentir que en mis manos se moldea y se convierte en algo diferente, admirable, más hermoso aún, y eso me enorgullece. Expresar la creatividad está directamente relacionado con la sensualidad y la sexualidad, por eso cuando nos sentimos arrastrados por la inspiración se entremezclan sensaciones de vitalidad, excitación y trascendencia.

Y si eres capaz de dejarte llevar por las sensaciones de los pinceles recorriéndote, la frescura de la pintura, los dedos corrigiendo y dibujando, el olor del aceite que suaviza los trazos, y puedes ser por un momento un mármol por esculpir, materia prima para la expresión de otra persona que ve en ti mil posibles diseños... quizá por un momento llegues a sentir lo que es el gozo de servir más allá de la obvia sexualidad.


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