miércoles, 19 de octubre de 2011

El contrato en el BDSM

Hace unos días fui testigo de la lectura y firma del contrato entre una sumisa y su Señora. Fué un momento emotivo e intenso, un momento esperado por ambas y que consolidaba una relación que he visto crecer, y a pesar de que no creo en la necesidad de formalizar un compromiso, tengo que reconocer que tener el privilegio de asistir a esta ceremonia me hizo reflexionar.

Quizá un contrato de este tipo sea mucho más que una formalidad, y puesto que no tiene ninguna validez legal en este caso, su significado radica en su simbología. Escribir un contrato como el de shura{DZ} implica conciencia... ser consciente de quien se es, de lo que se está haciendo, de lo que se quiere, de lo que se ofrece, del tipo de relación que se está estableciendo, y de las consecuencias y términos de su entrega. Aunque sospechosamente parecido al conocidísimo "... en la riqueza y en la pobreza, en la salud y en la enfermedad...", me doy cuenta de que todo ritual que se vive desde el corazón deja una profunda huella. No se trata de pronunciar unas simples palabras protocolarias, sinó de una verdadera declaración de intenciones (y es que nuestra intención es lo único que podemos garantizar, y por lo tanto ofrecer).

Escuchando a shura{DZ} leer con voz trémula lo que había escrito, lo que había nacido de su noble visión de las relaciones dentro del BDSM, me sorprendí al descubrir que deseaba que alguien se expresara hacia mi en esos términos, que realmente un contrato te vincula emocionalmente y marca un antes y un después. Y es que, como dijo Dómina Zara al terminar.... "Ahora por fin la siento mía".... no creo que haya un sentimiento más hermoso para una persona Dominante...



viernes, 14 de octubre de 2011

Shibari: el arte japonés de la atadura erótica (Josep Lapidario para Jot Down Cultural Magazine)

"¿Por qué resulta erótico inmovilizar o restringir el movimiento? Para la persona atada, el efecto es en parte físico: la presión de las cuerdas sobre puntos sensibles y zonas erógenas, el roce que puede ser suave o áspero según el tipo de cuerda…  En una suspensión entra en juego la ingrávida sensación de volar y perder los referentes; en una atadura sobre tatami o una cama, el sentirse manejada, empujada, acariciada por las cuerdas. Los efectos psicológicos son potentísimos y a veces contradictorios: el chorro de adrenalina al sentirse indefenso y a la merced del atador, frente a la relajación y confianza de saberse en buenas manos y poder librarse de toda responsabilidad y vergüenza (“no puedo resistirme al placer que se me proporciona”). Como sostiene el propio Araki, atar fuertemente es abrazar… Las cuerdas se convierten en una extensión de los dedos del atador."

Un artículo muy interesante sobre el shibari, y sus orígenes y evolución, un excelente trabajo de Josep Lapidario en JotDown Cultural Magazine.



Una visión, un arte: Elisabeth García

Tengo la enorme suerte de conocer a personas con mucho talento, personas especiales que encuentran la manera de expresar su particular visión de la vida, y una de ellas, una muy buena amiga, es Elisabeth García. Nadie diría cuando la ves con su cámara que sea capaz de captar la realidad con tanta belleza e impacto, parece como si pasara por ahí y simplemente disparara, pero el resultado es de una meticulosidad y una exquisitez que es difícil de encontrar. Os dejo unas muestras de su trabajo en el reciente Salón Erótico de Barcelona.





Para ver más de su obra: Elisabeth García


martes, 4 de octubre de 2011

Spanking



Bondage genital

Dejando de lado que la Mistress se hace un lío con el aparatejo del principio, le queda un bondage genital de lo más apañado, para quien no sepa lo que es.



lunes, 3 de octubre de 2011

Y Dios creó a la mujer....

Estaba leyendo un libro que no tiene nada que ver con el mundo BDSM, cuando me he tropezado con este fragmento que me ha parecido una reflexión interesante (una de tantas, por supuesto). Transcribo lo que considero relacionado, y recomiendo leerlo todo hasta el final, aunque rechine:

"La teología cristiana tiene una alegoría parecida cuando cuenta que Dios creó el mundo en seis días y al séptimo día descansó. Esos seis días son los seis chakras, los seis centros del ser. El séptimo es el descanso: uno llega a casa, descansa.....

....Dios creó el mundo, primero creó la materia y por último creó al ser humano. Durante cinco días creó todo lo que hay en el mundo, materia, animales, pájaros y entonces, el sexto día creó al hombre. Y en el último momento del sexto día creó a la mujer. Esto es muy simbólico: la última creación fue la mujer, ni siquiera fue el hombre. Y la alegoría es todavía más bella porque dice que creó a la mujer a partir del hombre. Esto significa que la mujer es un refinamiento del hombre, una forma más purificada.

En primer lugar, mujer significa intuición, poesía, imaginación. Hombre significa voluntad, prosa, lógica, razón. Son símbolos: hombre significa cualidades agresivas, mujer significa receptividad. La receptividad es más elevada. Hombre significa lógica, razonamiento, análisis, filosofía; mujer significa religión, poesía, imaginación, más fluida, más flexible. El hombre lucha con Dios. La ciencia es básicamente un derivado del hombre, del hombre luchando, forcejeando, intentando conquistar. La mujer no lucha, simplemente acoge, espera, entrega...

.... El amor nace del sexo, es un logro más elevado, más puro. Dios creó a la mujer después de crear al hombre porque sólo la podía crear después. Primero tienes que crear la energía en bruto para después poderla refinar. Y hay un mensaje en esta alegoría: que todos los hombres se tienen que volver femeninos antes de alcanzar el séptimo centro. Esto sucede en el sexto centro. En el sexto centro, el hombre tiene que convertirse en una mujer y tiene que utilizar toda su voluntad únicamente para una cosa, que es desear rendirse. Desear rendirse es lo más grande del mundo; esto sólo puede hacerse si tienes una fuerza de voluntad fuera de lo normal, extraordinaria.

Habitualmente, créeis que los que se rinden son unos cobardes, estais equivocados. Sólo las personas muy fuertes se pueden rendir, para rendirse hay que tener fuerza, mucha fuerza. Si te rindes por debilidad, tu rendición es insignificante, impotente. Si te rindes porque eres fuerte, entonces tu rendición tendrá significado, relevancia. En el sexto centro, cuando la voluntad alcanza su grado más elevado de enfoque, es posible la rendición. De la voluntad nace la rendición, del hombre, Dios creó a la mujer."

Osho, El libro de los chakras

Es una opinión, por supuesto, pero ¿a que da que pensar?


domingo, 25 de septiembre de 2011

Documental de Sexo en secreto, en Documentos TV

Con la participación de dos buenas amigas: Dómina Zara y Mrs. Foxy.